¿Tienes problemas con tu afeitado?

El roce continuado, una mala técnica de afeitado o la dejadez pueden provocar que tu piel se irrite, te realices cortes y que se te infecten tus folículos pilosos.

La causa más probable es que el vello quede enclavado en la piel, al no crecer correctamente y la piel lo interprete como un cuerpo extraño y se inflame para intentar eliminarlo.

Para evitar los pelos enquistados, replantéate tu rutina de afeitado y sigue estos pasos:

Antes del afeitado

Utiliza un exfoliante y limpiador facial adecuado a tu tipo de piel, para decir “bye, bye» a las células muertas.

Aplícate una toalla caliente en la cara antes de afeitarte, para abrir los poros y conseguir un mejor afeitado.

¡Es una manera muy gustosa de empezar el día!

Durante el afeitado

Utiliza un gel de afeitado transparente y fresquito para reblandecer los pelos y evita las espumas que pueden secar tu piel.

Aféitate en la dirección en la que crece el pelo y si te crece para todos los lados, utiliza una maquina con cuchillas giratorias.

Limpia las cuchillas con agua en cada pasada.

No apures demasiado al estilo vaquero, para evitar irritaciones y cortes en la piel.

Tómate tu tiempo y relájate durante el afeitado.

¡Es tu momento!

Y si estas con el móvil mientras te afeitas, no te dejes medio bigote sin afeitar.

Después del afeitado

Reemplaza las cuchillas cada cinco días y si utilizas maquina de afeitado, límpiala en cada afeitado.

No olvides darte tu aftershave o crema hidratante después del afeitado.

Si te queda algún pelo enquistado, sácalo con delicadeza con una aguja. ¡Recuerda que no eres un cirujano!

Un buena rutina para descansar es dejarte “barba de dos días”, pero bien recortada para que tu madre o tu pareja no te diga que pareces un vago o dejado.

Cuídate, hombre.

#boxsrman