Cómo salí de una crisis existencial (y cómo tú también puedes)

Cómo salí de una crisis existencial (y cómo tú también puedes)

Soy Sergio. Tenía 29 años y ahora tengo 31. Y estaba muy perdido.

Decir que conseguí "salir" de una crisis es decirlo suavemente. Fue más bien como escapar de una oscuridad que intentaba tragarme entero. Pienso en esa época como mi crisis existencial. Todo en mi vida parecía que iba mal, estaba tan ansioso y deprimido que apenas podía funcionar.

En la superficie, tenía todo a mi favor. Era autosuficiente, vivía en un piso decente, tenía un puesto fijo y mi jefe me apadrino porque veía con potencial.

Pero por dentro sentía que algo no funcionaba bien, empecé a tener serios problemas de salud mental y angustia existencial y tuve que enfrentarme a algunas verdades duras sobre lo que estaba pasando en mi vida.

La negación y el sufrimiento en silencio era gran parte del problema.

Mi frase estrella en ese momento era "Estoy bien".

"¿Cómo estás hoy?" "Estoy bien, gracias por preguntar. ¿Cómo estás tú?"
Siempre intentaba cambiar de tema a cualquier otra cosa que no fuera yo.

Asustado, inseguro y ansioso, no estaba bien. Pero no podía decir nada, había estudiado una carrera que me gustaba, tenia un sueldo decente, una casa que estaba bien ... ¿Qué razón tenía para tan perdido y vacío?

Cuando llegué al fondo del pozo, traté de evitar todo contacto con mi entorno. Me aislé del mundo.

Si estás luchando contra la depresión o algún tipo de trastorno o enfermedad, por favor no esperes tanto como yo para pedir ayuda.

Entonces, ¿cómo conseguí superarlo?

Tuve que admitir que tenía un problema, y luego busqué ayuda. Pasé mucho tiempo reflexionando, e hice algunos grandes cambios en mi vida. Aquí están las cinco cosas principales que hice para salir de mi crisis.

1) Ayuda profesional.

Empecé a ir al psicólogo. Fue difícil hablar de cosas dolorosas, pero pude hacerlo porque sabía que nada de lo que dijera saldría del consultorio del terapeuta. Era un espacio seguro en el que podía ser yo mismo y expresar mis sentimientos sin que nadie me juzgara.

Si estás pasando por una crisis o cualquier dificultad que te esté causando angustia emocional y mental, por favor busca la ayuda de un profesional. Sé que es difícil dar ese paso, pero te alegrarás de haberlo hecho.

2) Aprendí sobre inteligencia emocional.

En lugar de intimidarme, aprendí a tratarme a mí mismo como trataría a un buen amigo, conseguí cambiar mi forma de pensar.

Cree un espacio seguro en mi mente donde empece a trabajar en sentimientos complicados que llevaba años ignorando. Ahora noto cómo ese trabajo interno me ha vuelto más resistente tanto emocional como mentalmente.

3) Cambié de trabajo.

Dejé una un trabajo que odiaba en un banco y me convertí en fotógrafo freelance. Esto fue lo que ha marcado un antes y un después en mi vida. Por primera vez en años ya no me despertaba cada mañana cansado y deprimido.

Pasamos gran parte de nuestras vidas en el trabajo. A veces, especialmente al salir de la escuela, tenemos que hacer trabajos que no nos gustan. Pero si pasas años atascado en un trabajo o un campo que no te satisface, te pasará factura. Pregúntate que es lo que disfrutas haciendo y que eres bueno. Luego averigua cómo puedes ayudar a la gente y ganar dinero con ello.

5) He redescubierto mi curiosidad intelectual, mis valores y mi propósito.

De alguna manera, en los años posteriores a la universidad, perdí mi antigua pasión por la lectura. Mi curiosidad por estudiar se había esfumado. Ya no sabía en qué estaba interesado. Empecé a perder mi identidad.

"Una vez que dejas de aprender, empiezas a morir." - Albert Einstein

En mi desesperación por mejorar, empecé a leer de nuevo. Al principio sólo eran libros de autoayuda. Luego empecé con otras cosas, filosofía, psicología, política. Algunas de mis viejas opiniones y creencias cambiaron completamente. Me sentí menos cínico y con más esperanza. Hice un balance de mis valores y empecé a descubrir un nuevo sentido, un propósito.

Re-descubrir mi curiosidad intelectual me dio una nueva energía.

Aunque no tengas ganas, lee. Lee a un autor o escucha un podcast con el que no estés de acuerdo. Escucha los dos puntos de vista de un tema controvertido. Haciéndolo, te puedes encontrar con estos dos resultados: 1) Te sorprenderás y empezarás a hacerte preguntas, o 2) Empezarás a pensar en todas las formas específicas en las que no estás de acuerdo.

De cualquier manera, hará que tu cerebro trabaje. Esto te distraerá de pensamiento negativos y poco saludables. 

¿Y ahora qué?

Mi vida no es perfecta, la vida de nadie lo es. Trabajo a diario para mejorar. La diferencia es que ahora soy consciente de mis altibajos y tengo herramientas con las que poder superar los malos momentos.

En resumen, las cinco cosas que hice fueron:

1) Hablar con un profesional.
2) Practicar introspección y auto-conocimiento.
3) Establecer límites saludables en las relaciones.
4) Reevalué mi carrera profesional e hice un cambio.
5) Descubrí nuevas curiosidades intelectuales, mis valores y nuevos propósito.

Si haces estas cinco cosas, saldrás de la crisis con una nueva confianza. Te conocerás mejor a ti mismo y te sentirás mejor en tu propia piel.